Centro Abierto

¿Como jugar con un centro abierto?

DURACION: 15:38 APROBACION:99% GM IGOR SMIRNOV
DURACION: 12:43 APROBACION: 91%
DURACION: 17:00 APROBACION: 100%
DURACION: 15:27 APROBACION: 100%

El centro abierto se produce cuando no hay peones en las columnas d y e. Esto hace que la posición se adapte mucho más a las piezas. Le da a las piezas más alcance y más actividad potencial.

Cualquier lado que logre utilizar el espacio extra primero va a tener lo que se llama la iniciativa – un mayor potencial de ataque y la capacidad de conquistar plazas, ganar espacio y empujar al oponente a la defensa.

Varios principios que se aplican a las posiciones con un centro abierto deben ser tenidos en cuenta al jugar este tipo de posiciones:

  1. La actividad de las piezas es su prioridad!

Intenta encontrar el cuadrado más activo para tus piezas. Los grajos pertenecen a las filas abiertas, y ya que el centro está abierto, póngalos en la fila d o la e. Doblar las torres es la maniobra más temática en este tipo de posiciones.

Las torres dobles tienen el potencial de infiltrarse en la posición de tu oponente y abrumarla. Los obispos necesitan largas diagonales en las que podrán cumplir tanto con los roles defensivos como con los de ataque.

Los caballeros se mantienen mejor en cuadros seguros si los hay, o en lo profundo del campo de su oponente. Cuadrados como el f5 son perfectos para ellos. Su reina y todas sus piezas deben apuntar al rey. ¡Atacar es lo que más importa!

  1. Seguridad del rey

Si tú puedes atacar, tu oponente también puede. Asegúrate de que tu rey esté a salvo mientras montas tu ofensiva. La mejor manera de hacerlo es hacer que sus piezas cumplan con un doble deber. ¡Los alfiles son ideales para eso!

  1. Los alfiles superan a los caballeros

Centro abierto significa diagonales abiertas y sin puestos de avanzada. Esto hace que el caballero sea una pieza menos valiosa, a diferencia de las posiciones cerradas.

Los alfiles, por otro lado, prosperarán con los caminos hacia el rey de su oponente bien abiertos. La regla es comerciar de una manera que te favorezca – ¡cambiar tus caballeros por los alfiles!

  1. El final del juego es igual

La mayoría de las veces la estructura del peón va a ser casi simétrica cuando los archivos e y d estén abiertos.

Eso significa que en un final, ningún lado será capaz de crear un peón pasado. Una cosa que hay que recordar es que en ese caso quieres tener un alfil y no el caballo porque los alfiles son capaces de controlar el peón en ambos lados del tablero.